OBVIO que han tratado de minimizar el tema, pero la alerta política ya está en fase roja. El mensaje de Christopher Landau, cuando dice que si estamos disfrutando el show recarguemos el bote de palomitas porque “lo que viene es la siguiente fase y lo van a amar”, no parece precisamente un mensaje tranquilizador.
No cabe duda de que en la 4T existe preocupación por lo que desde Estados Unidos pueda venir en contra de Andy López Beltrán. Y como el miedo no anda en burro, Morena realizó este fin de semana 202 asambleas informativas simultáneas en los 32 estados. En Chihuahua, la reunión se llevó a cabo en Ciudad Juárez, en el Distrito 03, y la instrucción fue hablar particularmente de las presiones externas y de los retos que enfrenta México en materia de soberanía.
Y es que primero se da a conocer la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán y lo que podría venir después, como ya ha ocurrido en otros casos: un señalamiento del Departamento del Tesoro y posteriormente una posible acusación formal del Departamento de Justicia. Ese es el caminito que preocupa y por eso el ambiente político está más que nervioso.
Y MIENTRAS tanto, en Chihuahua se soltaron las extorsiones telefónicas. La tasa de víctimas se multiplicó por doce durante el último año, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Van 123 casos en lo que va del año y solamente durante julio se registraron 31. Algo está pasando y merece atención.
Una de las hipótesis es que se haya relajado el control al interior de los penales, porque buena parte de las extorsiones telefónicas son operadas desde centros penitenciarios por delincuentes que cuentan con redes para trabajar desde el encierro. Pueden venir de cualquier lugar, pero el aumento en Chihuahua obliga a poner atención.
Así que ya sabe: cuelgue, no dé seguimiento a la llamada y no proporcione información. Antes de entrar en pánico, comuníquese con su familia o compañeros de trabajo y, sobre todo, denuncie. La principal fortaleza de los delincuentes es nuestro miedo y la información que nosotros mismos les proporcionamos sin darnos cuenta.









