LA POLÍTICA del Gobierno en materia de exhibir a medios y comunicadores, calificándolos como parte de un supuesto ecosistema digital coordinado entre medios de comunicación y opositores que, según la narrativa oficial, amplifican mensajes para golpetear al movimiento de la 4T, como que no abona mucho. Y menos en el marco de la discusión sobre el derecho de las audiencias. Esto muestra una actitud poco política, exhibe un talante intolerante y, creemos, aviva todavía más el choque entre los medios y el poder público.
DANIELA ÁLVAREZ trae la escopeta cargada. Se dejó caer otra vez y dejó claro que no la van a callar. Dice que les ordenaron bajar la cartelera —el espectacular de “Muerte y Morena es lo mismo”—, pero que recurrirán a los tribunales para defender su libertad de expresión y sus derechos políticos.
Como ya lo habíamos comentado, resulta difícil entender por qué el mismo INE primero permite que una publicación salga y, después, ordena retirarla. Tal vez el asunto tenga que ver con el procedimiento legal y con la necesidad de acreditar primero una posible infracción para posteriormente ordenar su retiro. El caso es que, mientras se resuelve en tribunales, el guamazo ya fue puesto y el mensaje ya circuló.
Y QUIEN anda en la capital de Estados Unidos es el dirigente estatal del PRI y diputado federal, Alex Domínguez. A ver si no se agarra también a llevar alguna denuncia contra Morena ante las instancias estadounidenses, como ya lo hizo Alito Moreno recientemente ante el Departamento de Estado y otros organismos. Aunque dicen que no, que esta vez es pura coincidencia y que el diputado anda en otras yerbas de olor: participa en una gira con la US-México Foundation, que invitó a senadores y diputados federales a un congreso sobre la relación entre ambos países.
Y de pasada, pues tampoco está de más darse una vuelta por Washington, que entre edificios, museos y monumentos tiene bastante que conocer.








