¡¡EN ESTE asunto del rodeo piratón del fin de semana, que organizaron para apoyar a Cruz Pérez Cuéllar, el que terminó siendo también víctima fue el propio aspirante!! Porque la neta, quienes lo organizaron se la aventaron al chilazo, sin cumplir con los permisos correspondientes. A cualquier hijo de vecino que organiza un evento público se le exigen permisos, planes de Protección Civil, ambulancia, cuerpos de rescate y rutas de evacuación. Todo un rollo, precisamente para prevenir una tragedia.
El caso es que en una arena ubicada en Tierra Vieja organizaron un rodeo donde un participante resultó lesionado tras una caída y, al parecer, en ese momento no había primeros auxilios, por lo que fue trasladado en un vehículo particular a un hospital. Cuando llegaron las autoridades tras recibir el reporte, se descubrió que el evento no contaba con los permisos ni registros correspondientes. ¡Rodeo piratón pues!
Obviamente los mala leche de la grilla quisieron embarrar a Cruz Pérez Cuéllar, quien anda en la carrera por la candidatura de Morena a la gubernatura, pero hasta donde se sabe, él no tuvo que ver directamente con la organización. La pregunta entonces es: ¿quiénes fueron los oficiosos que quisieron quedar bien con el aspirante y organizaron el evento? ¿Qué registro tenía la autoridad sobre ese rodeo? Porque se dice que ninguno. Así que la multa tendrá que caer sobre alguien; nada más falta que ese alguien también resulte ser aspirante a algún hueso de elección popular.
Y PARA CERRAR, la porra sigue saludando al director de Obras Públicas, Carlos Rivas… ¡pero por los hoyos y baches que hay por buena parte de la ciudad! El alcalde tiene que andar poniendo la cara ante las quejas de los ciudadanos, porque la verdad es que a los de Obras como que no termina de funcionarles el plan.
Como ya lo hemos comentado, hay que andarles picando las costillas para que le pongan al jalisco y atiendan las calles que siguen dando bastante de qué hablar.
En la Opinión: Marco Aurelio Guevara y Juan Pablo Macías.









