El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada, aseguró que el prolongado periodo de sequía que azotó al estado generó las condiciones propicias para la propagación del gusano descortezador en diversos municipios de Chihuahua.
De acuerdo con un informe de la dependencia, esta plaga afecta principalmente a los árboles muertos o debilitados, y, actualmente, se tienen notificadas mil 718.7 hectáreas con afectación, lo que coloca a Chihuahua en el tercer lugar nacional en superficie dañada.
Tan solo en el primer trimestre del año se monitorearon más de 3 mil 886 hectáreas en campo y más de un millón mediante mapeo aéreo.
Los municipios con presencia de la plaga incluyen Ocampo, Madera, Casas Grandes, Urique, Guazapares, Guadalupe y Calvo, Guachochi, Moris, Chinipas, Carichí, Temósachic, Batopilas, Uruachi, Guerrero y Balleza.
Para atender la contingencia, la Secretaría de Desarrollo Rural implementó un plan de acción que incluye monitoreo terrestre y aéreo, un sistema de alerta temprana de Conafor, brigadas de saneamiento en áreas de riesgo y atención inmediata a brotes.











