Escribir estas líneas me costaron trabajo por la amistad y respeto a varios de los integrantes del Instituto Chihuahuense de la Juventud, sin embargo, el comentario es meramente con el fin de que detecten áreas de oportunidad y puedan dar el máximo rendimiento que se espera.
Sabemos que los jóvenes son históricamente uno de los sectores poblacionales que menos se preocupan por las acciones que los gobiernos realizan, sin embargo, no debe ser un factor para que se omitan las políticas públicas y programas para este importante grupo poblacional, más ahora que el panorama económico es todavía más complejo.
En este contexto, el llamado ICHIJUV, ha venido de más a menos, o al menos eso se deja ver en lo que tenemos de conocimiento, hace falta ver más programas encaminados a la juventud y sus intereses válidos.
La llegada desde hace tiempo de Fernanda Martínez al instituto, llamó la atención de muchos, sobre todo de quienes la conocemos, una joven interesada por las causas sociales, que llegó a escenas nacionales y que mantiene el interés de colocarse como uno de los perfiles jóvenes del PAN en Chihuahua, hecho que la propia gobernadora, Campos Galván respaldó y por eso su nombramiento.
Con todo esto, muchos creímos que sería un plus para al ICHIJUV, sin embargo, de un tiempo a la fecha, todo parece centrarse en el fortalecimiento de una imagen personal y no en el trabajo que existe en el Instituto, aunque es cierto, hay un enfoque real con programas como «Chidamente» y «Espacios Conexión», pero sabemos que con el manejo del presupuesto público se pueden hacer más cosas (anualmente reciben más de 30 millones de pesos).
Fernanda tiene las cosas en claro, sabe cómo hacerlas, pero, el colocarla constantemente como una de las escuderas del Gobierno panista de Chihuahua, está teniendo consecuencias y lejos de fortalecer la cobertura del Instituto para que repercuta además en los futuros electores, se están haciendo las cosas parece que solo encaminadas al fortalecimiento de una figura política, o quizás de dos.
Se acerca agosto, mes de la juventud, esperamos que todo cambie y de verdad se centren los objetivos en algo más atractivo para los jóvenes chihuahuenses, no dudo de la capacidad de quienes ahí laboran, el «plus» lo pueden dar.










