Será el sereno, pero algo de razón tiene el dirigente nacional del PRI, Alejandro «Alito» Moreno, cuando sostiene que sólo una oposición unida podrá competir realmente contra Morena en las elecciones de 2027.
La reflexión surge a partir de los resultados obtenidos en Coahuila, donde el PRI se llevó carro completo al ganar los 16 municipios en disputa, mientras que PAN y Movimiento Ciudadano quedaron prácticamente borrados del mapa electoral en esa entidad.
Para Alito, el caso Coahuila tiene una explicación clara: ahí el PRI es gobierno y conserva una estructura política sólida. Sin embargo, asegura que la lección va mucho más allá de una elección local. En su visión, la única forma de construir una competencia real frente a Morena en 2027 es mediante una alianza opositora amplia y efectiva.
Por ello volvió a enviar un mensaje directo a las dirigencias nacionales del PAN y de Movimiento Ciudadano: dejar atrás las medias tintas y construir un bloque opositor auténtico, con capacidad de enfrentar electoralmente al partido en el poder.
Moreno sostiene que no basta con las críticas aisladas ni con las diferencias ideológicas entre partidos. Afirma que se requiere determinación, estrategia y voluntad política para presentar una alternativa competitiva frente a Morena.
Y aunque sus detractores cuestionan constantemente su liderazgo, el dirigente priista apuesta a que existe un amplio sector de mexicanos que, más allá de los colores partidistas, entiende que la única posibilidad de equilibrar el poder político nacional pasa por la unidad de la oposición.
El dirigente priista incluso aprovechó para responder a quienes lo señalan desde el gobierno federal.
Retó a las autoridades a continuar investigándolo y aseguró que lleva más de siete años enfrentando señalamientos, auditorías y procesos sin abandonar la vida pública.
«Yo sigo aquí», fue en esencia el mensaje.
Y lanzó una crítica indirecta a aquellos políticos que, según su visión, optaron por negociar con el poder para garantizar su supervivencia política.
Más allá de simpatías o rechazos hacia su figura, lo cierto es que Alito pone sobre la mesa un debate que seguirá creciendo conforme se acerque el 2027: ¿pueden PAN, PRI y Movimiento Ciudadano competir por separado contra Morena o la única ruta viable pasa por una gran alianza opositora?
Esa es la discusión que comienza a tomar forma.











