¡Se prendió el cerro!… pero alguien le puso el primer cerillo y otros le andan soplando.
La grilla sigue calentándose en la carrera por la candidatura del PAN a la Presidencia Municipal de Chihuahua. Después de semanas marcadas por el supuesto amarre de Santiago de la Peña, la insistencia de César Jáuregui por mantenerse en la pelea y los movimientos de Rafael Loera, Manque Granados, Alfredo Chávez y «El Cabrito» Falomir, este jueves se escucharon dos expresiones que mandan mensajes muy claros. La primera fue de la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, quien reconoció que existe «efervescencia» entre los aspirantes, pero dejó claro que todos deberán esperar los tiempos, la convocatoria y las reglas que establezca el Comité Ejecutivo Nacional.
Su mensaje fue contundente: respeto a la institución, respeto al partido y nadie está por encima del PAN. Incluso soltó una frase que muchos entendieron con destinatario: «Luego nos entran esas ansias y algunos dicen ‘sin mí el PAN no es nada’. Ese es un error, creer que son las personas y no la institución la que le da fortaleza al partido.» Y la verdad es que tiene razón.
Salvo que se trate de un fenómeno político con una popularidad extraordinaria y una capacidad de arrastre fuera de serie, nadie está en condiciones de doblarle la mano al partido, y siendo sinceros, ninguno de los que hoy buscan la candidatura está en esa posición. Así que más vale apechugar, aunque el verdadero reto será que todos le hagan caso al partido, porque hace rato dejaron de darse patadas por debajo de la mesa y ahora los golpes son abiertos, visibles y cada vez más duros.
La segunda expresión vino del dirigente estatal del PRI, Alex Domínguez, quien advirtió que difícilmente podrá concretarse una alianza electoral con el PAN si Acción Nacional define unilateralmente a sus candidatos. Traducido al español político: si el PAN pretende repartir todas las candidaturas y después invitar a los demás a sumarse, la coalición simplemente no caminará.
El mensaje fue directo para quienes toman las decisiones en Palacio. Mucho se habla de que una alianza es indispensable para competir con Morena en 2027, pero toda alianza implica negociación, acuerdos y reparto de posiciones; si una sola fuerza quiere quedarse con todo, entonces que no espere que los demás aplaudan. Ya interpretó usted.
Y por si algo faltaba para terminar de prender el cerro, aparecieron las declaraciones de Fernanda Martínez, directora del Instituto Chihuahuense de la Juventud. La funcionaria publicó un video con mensajes personales y referencias a asuntos familiares que muchos interpretaron como una dedicatoria directa para César Jáuregui, al tiempo que fue visto como un respaldo abierto a Santiago de la Peña. El resultado fue inmediato: la polémica escaló.
Hubo quienes respondieron públicamente, pero las reacciones más fuertes ocurrieron en privado, entre grupos de operadores, militantes y liderazgos panistas, donde las críticas no se hicieron esperar. Cada vez son más los que consideran que alguien debe poner orden antes de que esta disputa interna termine provocando una fractura mayor, porque una cosa es competir y otra muy distinta llegar tan desgastados que, cuando empiece la elección constitucional, la unidad ya sea imposible de reconstruir.









