La grilla en la Sección 42 del SNTE está más viva que nunca. Aunque están a punto de iniciar las vacaciones de verano, la sucesión sindical ya comenzó a mover piezas y grupos.
La dirigencia actualmente está en manos del profesor Manuel Quiroz, pero los aspirantes ya empezaron a salir del anonimato. Hay ruedas de prensa, reuniones, acercamientos y los primeros movimientos para posicionarse entre la base magisterial.
Todos se irán de vacaciones durante la primera semana de julio, pero cuando maestros y personal administrativo regresen a principios de agosto, lo más probable es que aparezca la convocatoria para renovar la dirigencia.
Entre los grupos que buscan competir destaca una posible alianza entre el doctor Fernando Pacheco, Gabriel Faudoa y Edgar Ramos. Los tres participaron por separado en la elección anterior y terminaron divididos frente al grupo que logró imponerse con Quiroz. Ahora parecen haber entendido que la unidad puede ser la única ruta para competir con posibilidades reales.
Por otro lado aparecen nombres como el deliciense Marco de la Cruz y, dentro del grupo que actualmente controla el comité, la secretaria de Finanzas Gabriela Domínguez y Alfredo Torres, mejor conocido como «El Sonrics».
Todos ellos figuran hoy entre los principales aspirantes. Habrá que ver quién logra llegar con fuerza a la recta final.
Pero como siempre ocurre en política, hay un «pero».
Comienza a correr con fuerza la versión de que, debido a la cercanía del proceso electoral de 2027, la dirigencia nacional del SNTE analiza la posibilidad de posponer la renovación de las dirigencias seccionales mediante un acuerdo del Consejo Nacional impulsado por Alfonso Cepeda Salas.
La idea sería extender por un año más los periodos de las actuales dirigencias para que puedan operar políticamente durante el proceso electoral.
Y ya sabe usted para quién.
Una ocurrencia que, dicen, no sería inédita, pues mecanismos similares ya se han utilizado en otros sindicatos federados.
Así que la grilla en la Sección 42 promete ponerse interesante. Habrá que ver si los grupos inconformes aceptan la decisión o si deciden dar la pelea.
Aunque también hay quienes aseguran que los más revoltosos ya fueron apaciguados con recursos y acuerdos políticos, particularmente los de la CNTE.
Y cuando eso ocurre, las revoluciones suelen perder combustible muy rápido.











