Más allá de la polémica: el golpe al narco que empieza a unir a Chihuahua

por | Abr 23, 2026 | Opinión

En medio del ruido político y las tensiones diplomáticas, hay un dato que se impone por su dimensión: el Estado mexicano logró desmantelar el narcolaboratorio de metanfetaminas más grande detectado en el país. Y ese hecho, por sí solo, está comenzando a generar algo poco común en el escenario actual: consenso.

El operativo, encabezado por fuerzas del Estado, entre ellas la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, a través de la Agencia Estatal de Investigación y la Secretaría de la Defensa Nacional, no fue menor. Se trataba de una instalación con características industriales en plena sierra, entre Morelos y Guachochi, con más de 800 metros cuadrados, al menos 15 hornos, decenas de contenedores, más de 100 cilindros de gas y químicos suficientes para producir hasta 2.8 toneladas de metanfetamina.

Un golpe que, en términos económicos, representa pérdidas cercanas a los mil millones de pesos para el crimen organizado. Pero más allá del dinero, el impacto real está en lo social: millones de dosis que no llegarán a las calles, menos adicciones, menos violencia y menos familias afectadas.

Mientras tanto, desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum ha centrado el discurso en otro frente: el cumplimiento de la ley y la soberanía. Sus declaraciones han sido firmes al señalar irregularidades en la posible colaboración con agencias extranjeras, poniendo bajo la lupa al gobierno estatal y recordando que cualquier coordinación internacional debe apegarse estrictamente al marco legal.

Pero en la calle, entre sectores empresariales, sociales e incluso en voces críticas del gobierno, comienza a consolidarse una narrativa diferente: más allá de quién pidió apoyo, quién sabía o quién falló en el protocolo, lo que pesa es el resultado.

Se localizó, se intervino y se desmanteló una operación criminal de gran escala que operaba prácticamente como una fábrica en la sierra de Chihuahua.

Ese hecho está generando un efecto que pocas veces se ve: un respaldo creciente al operativo. No necesariamente a los actores políticos, sino a la acción en sí. A la capacidad del Estado de golpear estructuras profundas del narcotráfico.

Porque en un estado como Chihuahua, donde la violencia y el narcomenudeo han dejado huella durante años, cada golpe de esta magnitud no solo representa cifras o decomisos, sino una posibilidad real de contener el daño.

Y ahí, en ese terreno, el desmantelamiento del narcolaboratorio empieza a cambiar la conversación: de la polémica, al reconocimiento de un golpe que, por sus dimensiones, difícilmente puede minimizarse.

Alfredo Martínez

Alfredo Martínez Sosa es Editor en Jefe de Noticieros Radiorama, donde encabeza el trabajo informativo con responsabilidad, liderazgo y compromiso hacia la audiencia. Con más de 20 años de experiencia en el periodismo, ha desarrollado una sólida trayectoria en medios de comunicación, destacando por su capacidad de análisis, su rigor profesional y su visión crítica de la realidad social y política de Chihuahua y del país.