El PRI estatal, encabezado por Alejandro Domínguez, ahora volteó la mirada hacia la galopada de Morena. Después de solicitar que el INE, la UIF y otras autoridades revisaran la promoción anticipada de los aspirantes del PAN, ahora pide que también se investiguen las actividades de los dos perfiles punteros de la 4T en Chihuahua: Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez.
Más allá del efecto jurídico, la estrategia parece buscar presión política y equilibrio en la discusión pública, pues difícilmente las instituciones federales emprenderían acciones que afecten el proceso interno de Morena.
Además, el propio INE acaba de ordenar al PRI abstenerse de utilizar expresiones como «NarcoMorena» o «narcopartido» en su propaganda.
Mientras tanto, el PRI también mueve sus propias piezas. El proceso interno de los llamados Defensores de México ya está en marcha y, hacia finales de mes, el dirigente nacional Alejandro Moreno visitará Chihuahua para revisar el avance de la estructura priista rumbo a 2027.
En la Opinión: Marco Aurelio Guevara y Juan Pablo Macías.








