Nuestra Opinión: TMEC pone en duda tema del agua | Ex Gobernadores quieren apoyar en el 27′

por | Jul 23, 2026 | Opinión

LA EXPECTATIVA está puesta en la reunión que sostendrán autoridades de Estados Unidos y México en Palacio Nacional para abordar el futuro del T-MEC. Aunque desde Washington ya han advertido que no existen condiciones para su renovación en este momento e incluso han amagado con nuevos aranceles, hay un tema que para Chihuahua resulta aún más delicado: el agua.

Desde 2020, la defensa del agua se convirtió en una bandera política en el estado. Hoy, tras varios años de sequía, vuelve la preocupación por un posible desfogue de presas para cumplir con el Tratado de Aguas de 1944. La percepción entre productores es que Estados Unidos busca presionar a México: cumplir con el tratado o enfrentar consecuencias en la relación comercial, incluido el T-MEC.

De concretarse un nuevo envío de agua, podrían reactivarse las movilizaciones de agricultores, especialmente en la región centro-sur, donde el conflicto dejó una profunda huella hace cinco años. Además del impacto en el campo, una menor disponibilidad de agua tendría efectos en la producción agrícola, los precios y el abasto de alimentos.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido un tono prudente en la relación con Estados Unidos, pero el estilo de negociación de Donald Trump y su equipo hace prever una postura de fuerte presión. Por ello, las decisiones que se tomen en los próximos días serán observadas con especial atención en Chihuahua.

El momento también tiene una fuerte carga política. En 2027 se renovarán 17 gubernaturas, entre ellas las de Chihuahua y Nuevo León. En el caso chihuahuense, el tema del agua ya demostró su peso electoral en 2021, cuando la campaña de Maru Campos arrancó precisamente en La Boquilla con el discurso de defender el agua y el patrimonio de los productores.

Y HABLANDO de política, los tres exgobernadores priistas —Fernando Baeza, Patricio Martínez y Reyes Baeza— comienzan a mover sus piezas con miras al 2027 y estarían valorando respaldar a alguno de los aspirantes a la gubernatura. Más allá del peso político que hoy conserve cada uno, el dato resulta interesante por un detalle histórico: ninguno logró heredar la gubernatura al sucesor que impulsó.

Fernando Baeza apostó en 1992 por Jesús Macías, pero no consiguió imponerlo. Patricio Martínez respaldó a Reyes Baeza rumbo a 2004, aunque su proyecto enfrentó múltiples obstáculos durante el sexenio. Más tarde, Reyes Baeza impulsó a Alex Cano para la candidatura de 2010, pero la decisión final favoreció a César Duarte. La historia demuestra que, en política, la sucesión rara vez sale exactamente como la planean quienes dejan el poder.

Juan Pablo Macias

Conductor y Reportero en Nuestras Noticias.