Nuestra Opinión: Cruz sale de la Alcaldía y las vueltas que da la vida

por | Jun 18, 2026 | Opinión

Pues no hay duda de que la vida es una rueda de la fortuna, y más cuando se trata de la grilla política. Ayer dejó la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez Cruz Pérez Cuéllar, quien hoy tiene un pie en el estribo del tren que corre rumbo a la candidatura de Morena al Gobierno de Chihuahua.

La política da vueltas que nadie imagina. Hace apenas diez años, en la elección de 2016, Cruz era candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura. Enrique Serrano competía por el PRI y hoy se le ubica cercano a los proyectos de la alianza opositora. Javier Corral era el candidato del PAN, lanzaba duras críticas contra Morena y contra Andrés Manuel López Obrador, mientras que hoy ocupa un escaño en el Senado bajo las siglas morenistas y forma parte de la mayoría legislativa.

Así es la política mexicana: los adversarios de ayer suelen convertirse en aliados de mañana. Y siguiendo con las vueltas de la rueda, el propio Cruz Pérez Cuéllar fue dirigente estatal del PAN, mientras que el alcalde suplente que asume el mando en Ciudad Juárez, Héctor Ortiz Orpinel, originario de Cuauhtémoc, también fue diputado local por Acción Nacional y coordinador de la bancada azul en el Congreso del Estado.

Como dice aquella canción: «el tiempo pasa y no te puedo olvidar». En este 2026 abundan los ejemplos. Hay antiguos panistas que hoy visten de guinda, ex priistas que encontraron espacio en Morena y personajes de prácticamente todas las corrientes políticas que han cambiado de camiseta.

De hecho, Morena se ha nutrido en buena medida de cuadros provenientes del PRI, situación que sigue generando incomodidad entre quienes se consideran morenistas de origen y observan cómo las candidaturas y posiciones relevantes terminan, muchas veces, en manos de recién llegados.

El próximo 23 de junio, Cruz Pérez Cuéllar acudirá a la Ciudad de México para registrarse como aspirante a Coordinador Estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua.

Aunque todos saben lo que eso significa. Se trata de la figura política diseñada por Morena para adelantar procesos internos sin denominar formalmente a sus participantes como precandidatos. La intención es permitirles recorrer el estado, posicionarse y construir estructura política sin entrar de lleno en el terreno electoral.

Una fórmula que, para sus críticos, representa una manera de bordear los límites de la legislación electoral.

Algo parecido a aquellos espectaculares donde aparece un político promocionando una supuesta entrevista en una revista que nadie conoce, pero que casualmente ocupa decenas de anuncios espectaculares en todo el estado.

Triquiñuelas políticas, dirán unos. Estrategias de posicionamiento, responderán otros. Lo cierto es que todos los partidos las han utilizado en mayor o menor medida.

Y pronto llegará el turno del PAN y del PRI, donde seguramente también aparecerán fórmulas creativas para posicionar aspirantes sin reconocer formalmente que están en campaña.

El reloj avanza y Morena decidió mover primero sus piezas. La presión para que el resto de los partidos aceleren definiciones comenzará a crecer en las próximas semanas.

Juan Pablo Macias

Conductor y Reportero en Nuestras Noticias.