La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Gobierno de Estados Unidos condenaron el anuncio de Daniel Ortega de eliminar las elecciones en Nicaragua y cerrar cualquier posibilidad de alternancia política.
Ortega realizó la declaración durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista. En su discurso aseguró que no volverán a celebrarse elecciones y adelantó que impulsará leyes para impedir que la oposición llegue al gobierno.
El mandatario nicaragüense acusó a sus adversarios de recibir financiamiento de Estados Unidos y promover el regreso del “somocismo”. También los calificó como “traidores” y “golpistas”.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió que impedir la participación electoral de los opositores agravará la represión política en Nicaragua
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llamó a la comunidad internacional a aislar al régimen nicaragüense ante lo que calificó como una nueva amenaza contra la democracia y la estabilidad regional.
Daniel Ortega regresó al poder en 2007. Durante los últimos 19 años, su gobierno ha eliminado progresivamente la competencia política, perseguido a sus críticos y cerrado organizaciones civiles, universidades y medios independientes.











