EL INE decidió no analizar, por ahora, la regulación de las campañas adelantadas rumbo al proceso electoral del próximo año. Fue el consejero Jorge Montaño quien solicitó retirar el tema del orden del día con el argumento de enriquecer la propuesta con las observaciones realizadas por los partidos políticos.
Se trata de un asunto tan polémico como necesario. El vacío legal ha permitido la proliferación de promoción anticipada mediante espectaculares, revistas, entrevistas disfrazadas de propaganda y miles de bardas pintadas, prácticas que, lejos de incentivar la participación ciudadana, terminan generando hartazgo y apatía entre los electores. La gran incógnita es si realmente habrá voluntad para poner orden cuando quienes deben aprobar las reglas pertenecen a los mismos partidos que hoy aprovechan esos mecanismos.
POR OTRO lado, las expectativas de que la Copa Mundial de Futbol impulsara de manera importante la economía mexicana quedaron muy por debajo de lo esperado. Los indicadores más recientes muestran que el impacto fue mucho menor al que se proyectaba antes del torneo.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI reveló que durante junio incluso hubo una disminución en los puestos de trabajo, una señal de que el Mundial no logró traducirse en una mejora del mercado laboral. A ello se suma que el sector turístico tampoco registró el auge esperado: la ocupación hotelera quedó por debajo de las previsiones y, salvo los partidos de la Selección Mexicana, muchos encuentros no lograron llenar los estadios.
La escasa cantidad de partidos disputados en territorio nacional limitó la llegada de visitantes y redujo la derrama económica. Para estados como Chihuahua, que no fueron sede del torneo, el Mundial prácticamente pasó de largo en términos económicos, dejando más entusiasmo deportivo que beneficios para el comercio y el empleo.










