Lo que inició como un operativo de búsqueda encabezado por agentes de la Fiscalía General del Estado terminó con el hallazgo de dos fosas clandestinas que guardaban los restos de al menos dos personas en un perdió de Ciudad Juárez.
Desde temprana hora de este viernes, elementos de la Agencia Estatal de Investigación adscritos a la Unidad Especializada en la Investigación de Personas Ausentes y/o no Localizadas Hombres desplegaron un rastreo minucioso en un terreno ubicado en el cruce de las calles Senderos del Carmen y Prados de Hacienda, en la colonia Senderos de San Isidro.
La búsqueda no era al azar: formaba parte de una carpeta de investigación que apuntaba a que en ese sitio podría haber indicios relacionados con personas desaparecidas.
A bordo de cuatrimotos, recorriendo el área palmo a palmo y apoyados por un binomio canino K9, los investigadores implementaron técnicas de búsqueda lineal y por cuadrantes. Fue entonces cuando la tierra comenzó a revelar el horror oculto bajo la superficie.
Personal especializado localizó dos fosas clandestinas. De la primera, peritos forenses recuperaron una osamenta envuelta en una cobija, un detalle que deja entrever la forma en que la víctima habría sido ocultada tras perder la vida. En la segunda excavación, los restos óseos aún conservaban algunas prendas: un short y tenis de color negro, elementos que podrían resultar fundamentales para lograr la identificación.
El hallazgo movilizó a especialistas de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, quienes realizaron el procesamiento de la escena antes de trasladar las osamentas al Servicio Médico Forense, donde fueron sometidas a estudios antropológicos que permitan determinar el sexo de las víctimas, la causa de muerte y el tiempo aproximado que llevaban sepultadas clandestinamente.
Mientras las investigaciones continúan, el descubrimiento vuelve a poner sobre la mesa la dolorosa realidad de las desapariciones en la frontera, donde familias enteras siguen buscando respuestas y esperando noticias de sus seres queridos. Ahora, serán los análisis científicos los que intentarán devolver identidad a quienes terminaron ocultos bajo tierra, en un intento por borrar cualquier rastro de su existencia.











