La presidenta Claudia Sheinbaum negó que el Tratado de Aguas de 1944 haya sido incorporado formalmente a las negociaciones para revisar el T-MEC.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria aseguró que las entregas de agua del río Bravo y la seguridad fronteriza se atienden mediante mesas de coordinación diferentes a las comerciales.
La declaración representa un cambio frente a la advertencia lanzada por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien condicionó la renovación del T-MEC a la colaboración de México en distintos asuntos bilaterales.
Entre esos temas mencionó expresamente el cumplimiento del acuerdo hídrico y la seguridad en la frontera.
Sheinbaum sostuvo que la revisión del T-MEC se concentra en reglas comerciales, aranceles, cadenas productivas y condiciones para el intercambio entre México, Estados Unidos y Canadá.











