La gobernadora Maru Campos reveló fallas en la atención a personas desplazadas de manera forzosa en el estado, al señalar que se llevó una «desagradable sorpresa» al constatar que el trabajo prometido por la Fiscalía General del Estado no se había realizado.
Durante una reunión con el gabinete de seguridad, la mandataria fue informada de que se había establecido contacto con un colectivo de madres de desaparecidos y que todo estaba en orden, pero más de un mes después se detectó que no hubo avances.
Ante esta situación, ordenó la intervención de un nuevo equipo de funcionarios para atender a las familias afectadas, de manera que se logró contactar a los colectivos y gestionar apoyo económico para 450 familias, que ya recibían asistencia alimentaria y psicológica.












