VARIOS DE nuestros politicastros se pusieron muy nerviosos. Resulta que, con la detención de Carlos V., de la empresa Carvel, dicen las malas lenguas —dicen…— que las autoridades gorilonas de la Fiscalía se llevaron papeles y dispositivos electrónicos con mucha información. El punto es que el detenido tiene relación directa con la economía de la ciudad y, desde luego, relaciones comerciales y empresariales con diversos actores: desde las cámaras empresariales hasta gobernantes, legisladores y demás.
¡Pero como ahora el imputado está apestado, pues nadie quiere que se le relacione con él! Así ocurre en la cochina política, que es la ciencia del carajo. En los documentos se especula que pudieran aparecer nombres muy conocidos. ¡Y por algo! Por negocios con él, apoyos, ayuda para algún proyecto, etc.
Sobre el tema, ya se aclaró también que en Juárez no tiene concesiones de servicios públicos; resulta que tiene una propiedad contigua a otra empresa que se llama “Aseo Municipal”. O sea, no la dependencia, sino que así se llama esa concesionaria. Aseo Municipal… ¡o sea, qué creativos! En fin… que Carvel es vecino de esa propiedad y por eso se ven entrar y salir unidades con la razón social y comercial de Carvel.
El caso está para la araña. La Fiscalía está que se chupa los bigotes por exprimir toda la información de lo incautado, más lo que cante el detenido, y encontrar vínculos de actores del mundo político y empresarial del estado… ¡tómala! A ver a quién balconean.
POR ÚLTIMO… hablando de la FGR sobre el caso de la incautación más grande de la historia de ¡¿huachicol?! Pues fue una pifia. Ya no hallan dónde meter la cabeza; el famoso mega-ultra-decomiso se les cayó. Resultó ser una empresa que tiene en orden sus procesos. Por lo tanto, se mantiene la condición de presunta inocencia para los representantes de la lagunera Simsa y su filial Gas Natural del Noreste.
Por el contrario, los empresarios Salomón y Nessim Issa Tafich demostraron tener vigentes los permisos federales de operación. El anuncio del «decomiso más grande de la historia» fue un borregazo mal hecho, mal calculado y presentando a una empresa de paso como dueña del contenido. La Fiscalía se exhibió como principiante… ¿o habrá sido de mala leche?










