En un día donde la conversación de los principales medios de comunicación nacionales e internacionales se centraron en el retiro de visas a los gobernadores de Tamaulipas y Sonora, por investigaciones que realiza el Gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico y el huachicol, el escenario político de Chihuahua tambaleó con esta acción.
La líder del panismo en Chihuahua, Daniela Álvarez, filtró a la prensa que a la presidenta de MORENA en Chihuahua, Briggite Granados, le habían quitado la visa para ingresar a Estados Unidos el fin de semana pasado al intentar cruzar haceia El Paso, Texas.
De inmediato, el búnker de MORENA llamó a los medios a rueda de prensa en su sede estatal, donde la propia Granados De La Rosa, aclaró que el retiro de su visa fue por un problema con una multa que tiene registro desde hace diez años por una falta al reglamento de tránsito.
La propia dirigente comentó que su caso ocurre en un contexto político particular debido a las posturas críticas que ha sostenido contra el gobierno estatal.
Sea como sea, el hecho ocurrió en un momento tenso para quienes pertenecen al llamado movimiento de la Cuarta Transformación, donde las investigaciones contra ellos por parte de autoridades estadounidenses son directas, quizás sin presentar pruebas como lo ha dicho la presidenta de México, pero a fin de cuentas, señalamientos que pesan y sobre todo que el elector ve, anota y luego vota.










