La Liga Comunista 23 de Septiembre fue una agrupación que marcó la historia política y social del país en la segunda mitad del siglo XX, y que en días recientes quedó en medio de la polémica debido a que Pedro Salmerón, ahora exdirector del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, señalan que el intento de secuestro del empresario Eugenio Garza Sada, cometido en 1973 y el cual derivó en su muerte, fue realizado por un «comando de jóvenes valientes» que precisamente pertenecían a la LC23S.
En Chihuahua la liga fue una organización político-militar que de manera clandestina luchó por crear un partido y un ejército revolucionario. Su nombre era un homenaje a la primera guerrilla del México contemporáneo, que atacó el cuartel militar de Madera, Chihuahua, el 23 de septiembre de 1965.
La liga surgió durante el gobierno de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), el 15 de marzo de 1973, en Guadalajara, Jalisco, tras una reunión organizada por Ignacio Salas Obregón, a la que asistieron el Frente Estudiantil Revolucionario, los Procesos de Monterrey, el Movimiento Estudiantil Profesional (compuesto por estudiantes cristianos), los Enfermos de Sinaloa (estudiantes de la FEUS), el Comando Lacandones (estudiantes del IPN y de la UNAM), Los Guajiros, el Grupo 23 de Septiembre, Los Macías, el Grupo Oaxaca y parte del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR).
A partir de ese momento, el gobierno lanzó una campaña contra la liga, en la cual, según coinciden diversos organismos de derechos humanos e historiadores, las autoridades mexicanas incurrieron en asesinatos, tortura y desapariciones.












