Lo que fue interpretado por diversos analistas como un reclamo diplomático, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, respondió a las declaraciones realizadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien acusó a Washington de intentar influir en asuntos internos y electorales del país.
A través de sus redes sociales, el representante estadounidense pidió evitar que la cooperación en materia de seguridad se convierta en un tema de confrontación política, particularmente en el combate al narcotráfico y a los grupos criminales.
“Cada momento que dedicamos a convertir este desafío compartido de seguridad en una discusión política, es una oportunidad perdida para fortalecer nuestra cooperación”, expresó Johnson.
El diplomático agregó que “la lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos”, al señalar que los ciudadanos de ambos países merecen vivir libres de la violencia, la corrupción y la intimidación generadas por las organizaciones criminales.
Las declaraciones se producen después de que la presidenta Sheinbaum afirmara que legisladores y funcionarios de la llamada Cuarta Transformación no deben actuar con temor ante posibles sanciones migratorias por parte de Estados Unidos.





