La tala ilegal continúa avanzando sobre uno de los principales pulmones naturales del municipio de Chihuahua.
Habitantes de la zona de Sacramento denunciaron que decenas de árboles han sido derribados en predios particulares, ejidales y comunales, mientras las autoridades ambientales permanecen sin actuar, pese a que existen denuncias formales.
A través de fotografías y un llamado dirigido a este medio, un ciudadano alertó que el daño ambiental es cada vez más evidente tanto antes como después de la caseta de Sacramento, donde el paisaje natural ha comenzado a desaparecer a causa de la tala indiscriminada.
Según explicó, durante años ha solicitado la intervención de las autoridades competentes, sin obtener respuesta, por lo que decidió hacer pública la situación con la esperanza de generar presión social y evitar que el deterioro continúe.
El denunciante recordó que la región de Sacramento y Nombre de Dios llegó a ser uno de los corredores naturales más importantes de la capital, con extensas áreas de mezquites y vegetación nativa que hoy están desapareciendo.
El ciudadano aseguró que hace apenas unos días fueron derribados mezquites de gran tamaño, árboles que tardaron décadas en crecer y cuya pérdida representa un golpe severo para el equilibrio ambiental de la región.
La desaparición de la vegetación en el corredor del río Sacramento no sólo afecta la biodiversidad, sino que también incrementa la erosión del suelo, favorece la formación de islas de calor, reduce la captación de agua durante las lluvias y acelera el deterioro de uno de los pocos espacios naturales que aún sobreviven en el norte de la ciudad.












