Una zanja que atraviesa prácticamente toda la calle 39 permanece abierta después de trabajos atribuidos a la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS).
La excavación se localiza en el cruce de las calles 39 y Rosales, donde no fue repuesta la carpeta asfáltica tras concluir las labores.
Las lluvias y las corrientes de agua registradas durante los últimos días han provocado que la abertura aumente de tamaño y se convierta en un obstáculo para quienes circulan por el sector.
En un recorrido por el lugar, la Unidad Móvil constató que los conductores deben reducir considerablemente la velocidad e incluso detenerse por completo para cruzar sin ocasionar daños a sus vehículos.













