A casi un año del cierre de la frontera estadounidense a la exportación de ganado en pie mexicano por la presencia del gusano barrenador, la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que el sector ganadero ha logrado adaptarse a la situación mediante el incremento en la exportación de carne procesada.
Durante su conferencia matutina, la mandataria reconoció que la reapertura de la frontera no depende directamente del gobierno mexicano, sino de las autoridades sanitarias de Estados Unidos, aunque afirmó que continúan las negociaciones permanentes entre ambos países.
Sheinbaum destacó que, lejos de paralizarse ante las restricciones, los productores mexicanos optaron por fortalecer los procesos de engorda y sacrificio de ganado dentro del país para posteriormente exportar carne empaquetada al mercado estadounidense.
Según explicó, durante el último año las exportaciones de carne registraron un incremento estimado de entre 23 y 30 por ciento, lo que permitió amortiguar parte del impacto económico derivado de las restricciones al ganado en pie.











