La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó este miércoles a actores del gobierno de Estados Unidos de buscar debilitar a administraciones de otros países, generar divisiones internas e incluso influir en procesos electorales, particularmente cuando se trata, dijo, de gobiernos que defienden su soberanía.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre las recientes declaraciones del director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, quien calificó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como un “socio de confianza” y “buen amigo de Estados Unidos”.
Ante la pregunta de si esos comentarios podrían interpretarse como un respaldo a García Harfuch rumbo a la sucesión presidencial de 2030, Sheinbaum rechazó que exista una división dentro de su equipo y aseguró que este tipo de declaraciones forman parte de tácticas de injerencia.
“Ellos buscan de una u otra manera debilitar a los gobiernos, éste es uno de sus objetivos, y particularmente gobiernos independientes que defendemos la soberanía, dividirnos internamente”, afirmó.
La Presidenta sostuvo que una de esas estrategias consiste en hablar favorablemente de determinados funcionarios y cuestionar a otros para intentar provocar diferencias dentro de los gobiernos.












