El Gran Premio de Mónaco volvió a mostrar la debilidad de Cadillac y que con cinco carreras detrás aún está lejos de poder pelear en el grupo medio y, aunque el piloto mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez estuvo cerca de avanzar, la parte técnica volvió a cobrar factura al de Jalisco.
Checo Pérez se ubicó en la posición 18 y al bajarse del coche, Pérez reconoció el sabor agridulce que le dejó la jornada de este sábado donde su objetivo estaba en colocarse dentro de los 16 mejores de la calificación.
No obstante, la posición de salida en la parte trasera de la parrilla, el tapatío no pierde el optimismo de que el domingo las cosas podrían cambiar.











