La Secretaría de Educación Pública (SEP), encabezada por Mario Delgado, prepara una medida para regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas de todo México, siguiendo el camino que ya han tomado diversas entidades del país.
Querétaro fue pionero en prohibir los celulares dentro de los planteles escolares. A un año y medio de la implementación, el gobernador Mauricio Kuri ha reconocido que la medida representa retos, aunque ha defendido la decisión ante riesgos relacionados con la salud mental, la pornografía y el acoso digital.
Posteriormente se sumaron Guanajuato, Morelos, Aguascalientes, Estado de México y Ciudad de México, aunque cada entidad ha establecido diferentes niveles de restricción.
El debate, no se limita al número de horas que niños y adolescentes permanecen conectados, sino también a la manera en que utilizan la tecnología y se relacionan a través de ella.
Las cifras utilizadas para dimensionar el problema muestran que los menores pueden pasar hasta siete horas al día frente a una pantalla.
Además, más del 83% de los padres manifiesta preocupación por estos hábitos y más del 70% de los jefes de familia se encuentra a favor de establecer algún tipo de regulación.
La exposición excesiva a las pantallas también ha sido asociada con problemas de ansiedad, depresión y pérdida de sueño, uno de los argumentos utilizados para impulsar mayores controles dentro de las escuelas.












