A 69 días de haber solicitado licencia al cargo de gobernador constitucional de Sinaloa, Rubén Rocha Moya afirmó que tomó esa decisión para permitir que las autoridades lo investiguen sin la protección del fuero constitucional.
Señaló que ya compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR), donde respondió las preguntas del Ministerio Público Federal, y aseguró que desde el 1 de mayo ha permanecido en su domicilio en Culiacán.
Asimismo, rechazó versiones periodísticas que señalan que cuenta con protección de corporaciones federales, al afirmar que no es resguardado por ningún elemento de seguridad federal.
El exmandatario sostuvo que ha sido objeto de una campaña de calumnias y negó las acusaciones formuladas en su contra por una oficina del Gobierno de Estados Unidos, al calificarlas como falsas y sin sustento legal.
Finalmente, aseguró que dichas acusaciones forman parte de un ataque impulsado por sectores de la ultraderecha, con el objetivo de afectar la soberanía nacional y desacreditar al movimiento de transformación que, afirmó, representa.











