Primavera: el arte de renacer

Abr 7, 2026 | Opinión

La naturaleza nos recuerda que todo ciclo tiene un cierre y una nueva oportunidad para florecer. ¿Estamos dispuestos a hacer lo mismo con nuestra vida?

Con la llegada de la primavera, no solo florecen las plantas: también se abren nuevos ciclos dentro de nosotros. Lo que durante el invierno parecía dormido, hoy despierta para recibir la luz, la energía vital y la posibilidad de renacer.

Recuerdo la frase de mi madre en la infancia:
“¡La primavera ha llegado y con ello la alegría, los días largos y las tardes de contemplación!”

En aquel momento percibía su emoción; hoy, siendo adulta, comprendo que era mucho más que una expresión: era un decreto de nuevos comienzos.

Y tú, ¿qué has dejado atrás en el ciclo anterior?
¿Cuáles son las áreas de tu vida que parecían apagarse y hoy comienzan a tomar un brillo especial?

La energía creadora se manifiesta en los pequeños espectáculos de esta temporada: los pájaros cantando, las plantas expandiendo sus hojas, los árboles creciendo su sombra, las flores mostrando sus colores y aromas. Cada imagen guarda recuerdos y anclajes emocionales que dan significado a nuestra vida.

Conectar con la experiencia desde la gratitud transforma nuestro presente.

Hoy sabemos que una forma de mantenernos saludables —como lo han mostrado distintas tradiciones contemplativas— es aprender a observar. Observar, escuchar, sentir y saborear la vida.

A esta práctica, la ciencia la ha denominado mindfulness, y ha demostrado múltiples beneficios: reducción del estrés, mejora en la calidad del sueño, mayor claridad mental, así como un incremento en la memoria y la atención. En esencia, se convierte en una herramienta para gestionar el torbellino emocional de la vida cotidiana.

Cuando cultivamos esta conciencia, nuestra vitalidad se incrementa y nuestra salud emocional se fortalece. Esto nos permite tomar mejores decisiones, responder en lugar de reaccionar y transformar la narrativa que construimos frente al dolor o la adversidad.

Así, nuestra mente evoluciona hacia vínculos más saludables. Al conectar con otros, no solo compartimos experiencias: también co-regulamos nuestros estados emocionales y construimos comunidades más resilientes, capaces de sostener la esperanza y actuar desde la compasión.

De esta manera, la espiral que nace dentro de nosotros —al percibir, sentir y resignificar la vida— nos convierte en espejos de posibilidad para quienes atraviesan momentos de ansiedad, pérdida o vacío.

Seamos, entonces, mensajeros de esperanza en nuestras comunidades. Embajadores del diálogo. Sembradores de semillas que, con constancia y conexión, florezcan incluso en medio de la tormenta.

La tarea de hoy es sencilla: mira a tu alrededor, contempla con gratitud y comparte esos regalos con quienes amas.

Aún hoy, recordar el jardín de árboles frutales junto a mi madre despierta en mí la esperanza. Ver las aves elevarse me conecta con la libertad. Sentir el sol iluminar el día me recuerda una verdad profunda:

Seamos fuente de vida para los demás.

Por la Dra. Elsa Edith Ríos Juárez

Directora del Instituto de Análisis Existencial y Logoterapia de Chihuahua

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Alfredo Martínez

Alfredo Martínez Sosa es Editor en Jefe de Noticieros Radiorama, donde encabeza el trabajo informativo con responsabilidad, liderazgo y compromiso hacia la audiencia. Con más de 20 años de experiencia en el periodismo, ha desarrollado una sólida trayectoria en medios de comunicación, destacando por su capacidad de análisis, su rigor profesional y su visión crítica de la realidad social y política de Chihuahua y del país.

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