Lo que pretendía convertirse en un símbolo de identidad, unión y celebración rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 terminó envuelto en una ola de críticas en contra la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), luego de la develación del mural “Cultura que Juega, Mundo que Late”, encabezada por el rector de la institución, Mtro. Luis Alfonso Rivera Campos.
La obra, ubicada frente a las canchas de futbol de la Ciudad Deportiva, fue presentada como un esfuerzo artístico que busca entrelazar la riqueza cultural de Chihuahua con el deporte más popular del mundo. Sin embargo, usuarios en redes sociales comenzaron a cuestionar severamente la selección de figuras plasmadas en el mural, particularmente por la inclusión de estrellas internacionales como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, mientras se omitió a históricos referentes del futbol mexicano.
“¿Cómo es posible que en un mural de identidad y rumbo al Mundial no aparezca Hugo Sánchez, Rafa Márquez o hasta Jared Borgetti?”, fueron algunos de los comentarios que rápidamente comenzaron a viralizarse en plataformas digitales, donde incluso algunos usuarios calificaron la decisión como una “desconexión cultural” con la historia deportiva nacional.
La polémica alcanzó directamente al rector Luis Alfonso Rivera Campos, quien durante el acto protocolario destacó valores como el trabajo en equipo, la pasión y la capacidad de salir de la zona de confort a través del deporte. No obstante, ciudadanos reprocharon que el discurso institucional sobre identidad y pertenencia contrastara con una obra donde, aseguran, “se ignoró el legado del futbol mexicano”.
El mural fue elaborado por las artistas Soraya Valdiviezo y Aiko Caballero, junto con estudiantes de la Facultad de Artes y ESCOGRAF como parte de su servicio social. Entre sus elementos destacan paisajes emblemáticos de Chihuahua como el Cerro Grande, las Dunas de Samalayuca y símbolos de la cultura Paquimé, integrados con referencias futbolísticas globales.
Aunque desde la Dirección de Extensión y Difusión Cultural de la UACH se enfatizó que la pieza representa un espacio de memoria, esperanza y proyección cultural, el debate digital abrió cuestionamientos sobre los criterios utilizados para representar el futbol en un espacio universitario que, para muchos, debía privilegiar figuras nacionales.





