El Gobierno de México alzó la voz nuevamente contra la comercialización de bienes arqueológicos en el extranjero y exigió la suspensión de una subasta programada en Estados Unidos, luego de que especialistas identificaran al menos 80 piezas de origen mexicano que forman parte del patrimonio cultural de la nación.
La secretaria de Cultura del Gobierno federal, Claudia Curiel de Icaza, informó a través de sus redes sociales que expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) analizaron el catálogo de la subasta denominada “Fine/Visual Art, Ancient, Ethnographic Art”, organizada por la casa Artemis Fine Arts, con sede en Louisville, Colorado, donde detectaron decenas de objetos arqueológicos pertenecientes a distintas culturas originarias de México.
Ante este hallazgo, la dependencia federal solicitó la suspensión inmediata del evento comercial, argumentando que las piezas identificadas constituyen bienes arqueológicos e históricos protegidos por la legislación mexicana y, por lo tanto, no pueden ser objeto de venta o apropiación privada.
No es la primera vez que autoridades mexicanas intervienen ante este tipo de subastas internacionales. En ocasiones anteriores, el INAH ha reiterado que estos objetos poseen un valor histórico, cultural y simbólico incalculable, además de formar parte de la identidad y memoria colectiva del país.
La exigencia de suspender la subasta en Colorado se suma a una serie de acciones diplomáticas y legales emprendidas por México en defensa de su legado histórico, bajo el argumento de que estas piezas no son simples objetos de colección, sino testimonios irremplazables de las civilizaciones que dieron origen a la riqueza cultural del país.











