El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, llamó este domingo a los católicos a entender que la fe no debe vivirse de manera individual, sino como una responsabilidad compartida en la que el ejemplo, la solidaridad y la corrección fraterna permitan fortalecer a la comunidad.
Durante la homilía de la Misa de Estandartes, celebrada en la Catedral Metropolitana de Chihuahua, el prelado destacó que los creyentes tienen la responsabilidad de ayudarse mutuamente a crecer en la fe y alejarse de conductas como la envidia y el egoísmo.
“No somos responsables cada uno de sí mismo, sino que todos somos responsables de la fe de los demás”, expresó.
Miranda Weckmann señaló que la palabra, las Sagradas Escrituras y los sacramentos son fundamentales para la vida cristiana, pero puso especial énfasis en la conducta cotidiana de cada persona.
Explicó que observar a otras personas esforzándose por amar, abandonar la envidia y el egoísmo y practicar la solidaridad puede convertirse en un estímulo para quienes forman parte de la comunidad.
Para el arzobispo, la construcción de una verdadera Iglesia también implica reconocer las fallas propias y ayudar a los demás a superarlas.
El arzobispo cerró su mensaje encomendando a los presentes a la Virgen María y pidiendo su ayuda para aprender a “vivir como verdaderos hermanos”.
La Misa de Estandartes congregó este domingo en la Catedral de Chihuahua a integrantes de distintos grupos, movimientos y asociaciones apostólicas de la Iglesia católica.












