Luego de la negativa de los diputados y diputadas de sesionar en el Congreso del Estado, en dónde el orden del día incluía el dictamen para votar el matrimonio igualitario, la diputada Irlanda Márquez del partido del Trabajo, reprobó la actitud calificándola como anti‑derechos y lamentó que los legisladores hayan reventado la sesión para impedir que el tema avanzara en el Congreso.
Aclaró que «Es un tema genuino que nunca debió polarizarse y mucho menos politizarse y no se vale que por la actitud de unos cuantos, no se garanticen los derechos de todas las personas”.
“No es una concesión ni un privilegio, es un derecho humano reconocido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y respaldado por tratados internacionales que México ha firmado”, comentó la diputada petista.
Ademas destacó que su importancia radica en que garantiza la igualdad ante la ley, protege a las familias diversas y elimina la discriminación institucional que por décadas ha limitado el acceso de la comunidad LGBT+ a derechos básicos.
La legisladora local regirió que reconocer el matrimonio igualitario significa asegurar que todas las parejas, sin importar su orientación sexual, tengan acceso a herencia, seguridad social, pensiones, adopción y protección jurídica en casos de separación o fallecimiento.
“Colectivos han luchado por más de 16 años, la reforma al Código Civil y esta negativa representa no solo un acto de injusticia, sino también una limitante moral hacia el respeto pleno a los derechos humanos”, subrayó Irlanda Márquez.





