Un Juzgado de Distrito en Chihuahua ordenó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) garantizar, en un plazo de 24 horas, el suministro del medicamento anticonvulsivo prescrito a una niña de 11 años con epilepsia, luego de que la institución dejara de surtir el tratamiento por falta de existencia.
El caso quedó radicado en el Juzgado Décimo de Distrito en el Estado de Chihuahua, dentro de un juicio de amparo promovido a favor de la menor, quien recibe tratamiento neurológico y tiene prescrita una presentación de Valproato de Magnesio de liberación prolongada.
De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia Federal, el medicamento dejó de ser suministrado por la farmacia del IMSS desde el pasado 23 de julio, debido a la falta de inventario. Ante esta situación, la madre de la menor tuvo que asumir el costo del tratamiento, estimado en alrededor de 900 pesos por caja.
La familia recurrió al juicio de amparo al considerar que la interrupción del medicamento representaba un riesgo para la continuidad del tratamiento y para la integridad de la paciente.
Como medida cautelar, el juzgado ordenó al IMSS realizar las acciones necesarias para garantizar el suministro del medicamento dentro de un plazo de 24 horas, mientras continúa el proceso judicial.
La suspensión busca evitar que la falta de disponibilidad del fármaco provoque una interrupción del tratamiento y exponga a la menor a nuevas crisis convulsivas, caídas u otras afectaciones.
El juicio de amparo continuará hasta que se determine, mediante sentencia, si las omisiones señaladas vulneraron de manera definitiva los derechos de la menor.












