Dos ciudadanas, entre ellas Vicky Márquez, iniciaron una huelga de hambre en las puertas de Palacio de Gobierno, amarradas con cadenas y cuerdas, como medida de presión para exigir la devolución de su camioneta, asegurada por la autoridad vial.
Márquez explicó que el vehículo fue retenido por circular con un sillón en la cajuela y porque su hijo, quien conducía, no contaba con licencia.
Aseguró que la unidad es indispensable para trasladarse a sus citas de hemodiálisis, y denunció que un funcionario le prometió la devolución del vehículo, pero luego le fue negada. “No se vale”, reclamó.










