Hace 29 años, un 7 de septiembre, falleció Héctor Espino González, conocido como el “hombre récord del béisbol mexicano”, y esta mañana el Instituto Chihuahuense del Deporte y Cultura Física, colocó una ofrenda floral en honor a la memoria de «El Superman de Chihuahua».
También conocido como «Niño Asesino» o «El Rebelde de Chihuahua», considerado el mejor beisbolista mexicano. Héctor “El Niño” Espino, se convirtió en el mejor bateador de todos los tiempos en México acumulando más de 30 récords ofensivos, los cuales aún siguen vigentes en su gran mayoría.
El domingo 7 de septiembre de 1997, el Superman de Chihuahua Héctor Espino, dejó este mundo a los 58 años, para convertirse en leyenda del beisbol mexicano, ha sido el más grande bateador que ha dado México y también fue apodado Babe Ruth Mexicano, pues encantó a todos durante los años sesenta y setentas en ambas ligas del país.
Cómo parte de su trayectoria, Héctor Espino ganó cinco títulos de bateo en verano y 13 en invierno, consiguiendo además cuatro campeonatos de jonrones en la LMB y siete en la LMP, donde, además ganó seis galardones al Jugador Más Valioso.
Procedente de la icónica colonia Dale, a Héctor Espino, se le recuerda en el Proces Albe que dirigía Don Raúl Álvarez Herrera en la liga municipal en su último año como amateur en 1959.
Asimismo, en el ámbito profesional, deslumbró con los Naranjeros de Hermosillo, equipo al que le entregó los mejores años de su carrera, de igual manera, se recuerda su participación en la triple A, militando en 1964 con los Cardenales de San Luis y pese a que varios equipos estuvieron interesados en sus servicios, regresó a México donde, según los registros de invierno y verano, conectó 783 cuadrangulares, para retirarse en 1985, mismo año en que ingresaría al Salón de la Fama del Béisbol Mexicano.












