Una de las ferias que debería ser eminentemente del pueblo, resulta ser todo lo contrario, por los precios altos, desde el costo de la entrada, estacionamiento, juegos mecánicos y por supuesto; alimentos o bebidas que se puedan consumir en el lugar. La feria de Santa Rita, patrona de Chihuahua; cuyas fiestas son coronadas por este evento por demás lejos de la economía de los capitalinos.
Ya sería mucho pedir ir después de ingerir alimentos en casa, para evitar antojos o gastos superfluos, asi como zapatos cómodos en el lugar.
La pregunta obligada es quien revisa que los gastos no se disparen, como los del estacionamiento, precios de los alimentos, juegos mecánicos y bebidas, en esta feria que dejó de ser familiar y austera.
Los altos costos dejaron de ser una atractiva oferta para el pueblo, pues una familia de Papá y mamá e hijos, al menos deberían quitarle el amor a su dinero, pues simplemente hay costos que no podríamos pagar. Ya no digamos comprar recuerditos o algún llavero o peluche al interior de la Feria.





