Tras su reunión con el líder transportista Francisco «El Güero» Lozoya, el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña, fue consultado sobre los comentarios del concesionario, quien aseguró que solo dos rutas alimentadoras son rentables en la capital y el resto operan con subsidios.
El funcionario estatal explicó que Lozoya le manifestó su preocupación por la baja afluencia de pasajeros, situación vinculada con un decreto federal que permitió la saturación de vehículos importados de Estados Unidos en la ciudad, lo que redujo el uso del transporte público.
Además, dijo que el alza en los combustibles incrementó los costos operativos de las rutas.
Durante la reunión acordaron exigir al Gobierno Federal, con el respaldo de legisladores, que aplique un subsidio al diésel o reduzca la carga impositiva por litro.
Finalmente, aseguró que lo que procede es que el Gobierno Federal atienda no solo el colapso del transporte público sino también el del transporte de mercancías.





