La visita de la presidenta de México a Chihuahua es calificada por el dirigente estatal del PRI, Alejandro Domínguez, como un acto político, al considerar que no contempla resultados concretos en materia de educación, infraestructura carretera o inversión para el estado.
Domínguez cuestionó los recursos destinados al mantenimiento de carreteras y señaló que, desde administraciones federales anteriores, se han reducido apoyos para seguridad, particularmente en fondos destinados a las corporaciones municipales. También afirmó que Chihuahua ha enfrentado recortes presupuestales durante el presente ejercicio.
El dirigente priista sostuvo que dichos ajustes han representado una afectación de poco más de mil 500 millones de pesos para Chihuahua y señaló que persisten necesidades en medicamentos, hospitales y la construcción de infraestructura hospitalaria del IMSS. Agregó que, desde su perspectiva, tampoco se contemplan recursos suficientes para estos rubros en el proyecto presupuestal del próximo año.
Finalmente, Domínguez consideró que la visita no representa un acto institucional, sino uno de carácter político y propagandístico. También cuestionó que la actividad se concentre en Ciudad Juárez y no incluya a la capital del estado u otros municipios, al señalar que esto refleja, desde su postura, una atención diferenciada hacia Chihuahua.












