Mañana martes entra en vigor el acuerdo que limita el uso de celulares en escuelas de educación básica, una medida que, de acuerdo con el subsecretario Lorenzo Arturo Parga, no busca prohibir los dispositivos, sino establecer límites claros.
El funcionario explicó que durante los últimos meses se trabajó en la socialización del tema con padres de familia para advertirles sobre los distractores en las aulas, y que el Estado cuenta con 180 días hábiles para armonizar la legislación y emitir un marco general adaptado al contexto de cada plantel.
En este sentido, Parga detalló que la restricción contempla tres excepciones para permitir el uso del celular: por motivos de salud debidamente justificados, por razones de seguridad o para fines pedagógicos.
También, aclaró que la mayoría de las escuelas ya contaba con reglas de convivencia que limitaban estos dispositivos, y que el fenómeno se agudiza principalmente en el nivel de preparatoria.
Asimismo, adelantó que en los próximos días se presentará el marco legal definitivo, reconociendo que las condiciones varían según la región, ya que en zonas serranas o desérticas la problemática es mínima o inexistente.











