Por lo pronto, en el PAN continúa una discusión que será determinante para el futuro del partido. La gran pregunta es si los procesos de selección de candidaturas serán abiertos o cerrados.
Y ahí comienzan los intereses encontrados. A algunos aspirantes les conviene una elección abierta; a otros, una decisión más controlada por las estructuras partidistas.
Si se abre la competencia para una candidatura, surge inmediatamente la pregunta: ¿por qué no abrir las demás?
¿Conviene una contienda abierta para la gubernatura? ¿Conviene para las alcaldías? ¿Quién gana y quién pierde bajo cada escenario?
Esas son las preguntas que hoy se discuten en los cuartos de guerra de los distintos grupos políticos. Porque una cosa es segura: las reglas del juego suelen ser tan importantes como los propios jugadores. Y en ocasiones, las candidaturas comienzan a definirse mucho antes de que aparezcan las boletas.











