Una impresionante capa de neblina cubrió durante las primeras horas de este viernes 30 de octubre distintos sectores de la ciudad de Chihuahua, particularmente sobre la carretera a Aldama, al grado de que los automovilistas apenas podían distinguir lo que tenían a unos metros de distancia.
El fenómeno se presentó después de las lluvias registradas durante la noche del jueves, dejando un panorama poco habitual en este sector de la capital, donde una espesa cortina blanca envolvió las vialidades, viviendas, postes de alumbrado y vehículos que comenzaban a circular durante el amanecer.
En imágenes captadas se observa cómo la carretera prácticamente desaparece entre la neblina, mientras las luces de los automóviles apenas logran distinguirse a través de la densa humedad suspendida en el ambiente.
La situación fue especialmente complicada en el tramo de la carretera a Aldama, a la altura del C4, y la zona de Romanzza, donde, de acuerdo con los reportes de automovilistas, la visibilidad llegó a ser de aproximadamente tres metros en algunos puntos, lo que representó un riesgo importante para quienes transitaban por la zona.
Este fenómeno meteorológico puede presentarse cuando existe una elevada humedad en el ambiente, como ocurre después de las lluvias, y la temperatura del aire desciende lo suficiente para provocar la condensación del vapor de agua en pequeñas gotas suspendidas cerca del suelo.
Aunque la neblina ofrece imágenes espectaculares del amanecer chihuahuense, también representa un peligro para los conductores, debido a que reduce considerablemente la distancia a la que pueden observar otros vehículos, peatones y obstáculos sobre la carretera.












