A partir de este jueves 22 de octubre, los trabajadores que buscan mejorar su futura pensión mediante la Modalidad 40 del IMSS enfrentarán nuevas restricciones, principalmente en el salario con el que podrán cotizar.
De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), quienes se inscriban a partir de esa fecha ya no podrán elegir libremente un salario mucho mayor al de su último empleo, pues el incremento estará limitado al equivalente de una Unidad de Medida y Actualización (UMA) adicional.
Por ejemplo, si una persona dejó de trabajar con un salario registrado de 500 pesos diarios, ya no podrá inscribirse eligiendo cotizar con 2 mil pesos diarios, como anteriormente podía hacerlo dentro de los límites permitidos.
Quienes ya están inscritos en Modalidad 40 conservarán sus condiciones actuales hasta que concluya el periodo contratado. Las semanas y salarios efectivamente cotizados también mantendrán su validez para calcular la pensión.
Otro cambio importante es que ya no se permitirán nuevas inscripciones con fecha retroactiva, pues el aseguramiento comenzará únicamente desde el día en que se presente la solicitud.
Además, el trámite deberá realizarse por medios digitales y no se podrá contratar simultáneamente la Modalidad 40 y el esquema de Persona Trabajadora Independiente.
Los requisitos generales permanecen sin cambios: contar con al menos 52 semanas cotizadas en los cinco años anteriores a la baja y solicitar la incorporación antes de que transcurran cinco años desde que se dejó de trabajar bajo el régimen obligatorio.
Las medidas son temporales y el IMSS tendrá seis meses para evaluar su impacto financiero y determinar si mantiene las restricciones.
Cabe destacar que las nuevas reglas no afectarán de inmediato a quienes ya están inscritos, pues conservarán las condiciones contratadas hasta que concluya su periodo vigente.












