A menos de un mes del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, el anuncio de un posible emplazamiento a huelga por parte del Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (Sinacta) encendió alertas sobre eventuales afectaciones en aeropuertos del país.
El sindicato de controladores aéreos informó que iniciará el proceso legal de emplazamiento a huelga ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, al acusar “silencio e indiferencia” por parte de las secretarías de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y de Hacienda y Crédito Público (SHCP), frente a demandas laborales y operativas que, aseguran, llevan años sin atenderse.
La advertencia surge en un momento particularmente sensible para la aviación nacional, justo cuando se espera un aumento importante en la movilidad aérea derivada del Mundial, donde México será una de las sedes junto a Estados Unidos y Canadá.
Aunque Chihuahua no será sede de partidos, especialistas del sector han advertido que ciudades como la capital del estado podrían resentir impactos indirectos, especialmente por pasajeros que utilizan vuelos de conexión, viajes corporativos, turismo regional y desplazamientos hacia ciudades mundialistas como Monterrey, Guadalajara o Ciudad de México.
Entre los principales reclamos del gremio destacan la operación de más de 19 controladores sin nombramiento oficial, una pérdida acumulada del 30 por ciento en su salario, jornadas laborales extenuantes y falta de capacitación en nuevas tecnologías, factores que, afirman, ya representan un riesgo para la seguridad operacional del espacio aéreo mexicano.





