La tesorera municipal, Amanda Córdova, afirmó que el contrato de arrendamiento del servicio de barredoras por 10 años fue una decisión previamente analizada y respondió a las críticas sobre el plazo del acuerdo.
Explicó que el Municipio evaluó la compra de las unidades, pero determinó que no era la opción más rentable, por lo que se optó por contratar un servicio integral, similar al esquema utilizado con las patrullas de la Dirección de Seguridad Pública Municipal.
La funcionaria detalló que el contrato incluye las barredoras, su mantenimiento, reparaciones y la operación del servicio de limpieza nocturna, por lo que el Municipio no debe asumir costos adicionales por esos conceptos.
De igualmanera, Córdova señaló que el convenio fue aprobado por el Cabildo y quedó contemplado dentro del presupuesto municipal. Agregó que, aunque originalmente se planteó un plazo mayor, se negoció con el proveedor para establecer un contrato de 10 años.











