El senador sinaloense de Morena Enrique Inzunza Cázarez suma ya 55 días sin presentarse a sus actividades legislativas en el Senado de la República y en la Comisión Permanente.
Su ausencia ya ha generado cuestionamientos por su prolongada ausencia y la falta de una explicación pública sobre los motivos.
De acuerdo con reportes legislativos, el exsecretario de Gobierno de Sinaloa y colaborador cercano del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya no ha solicitado licencia a su cargo, pero tampoco ha participado en las sesiones ordinarias ni en diversas reuniones de comisiones de las que forma parte.
La más reciente ausencia ocurrió durante una sesión virtual de la Comisión de Derechos Humanos, donde ni siquiera se conectó de manera remota pese a formar parte de ese órgano legislativo.
Para este jueves se tiene programada una reunión de la Comisión de Justicia para analizar el proyecto de decreto que busca expedir la Ley General de Justicia Cívica e Itinerante, aunque se anticipa que nuevamente no estará presente.
La situación ha alimentado críticas entre sectores políticos y analistas, quienes señalan que el legislador mantiene el cargo y el fuero constitucional, pero permanece alejado de sus responsabilidades parlamentarias.
En medio de la polémica, al senador ya le atribuyen la llamada “beca Trump”, una expresión utilizada por críticos para referirse a la protección política que, aseguran, le ha permitido mantenerse fuera del escrutinio público luego de que autoridades estadounidenses solicitaran acciones relacionadas con presuntos vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa, señalamientos que hasta ahora no han derivado en una resolución judicial en su contra.











