
En la actualidad la mujer enfrenta muchos retos dentro de la vida pública. Ahora más que en ningún otro momento histórico las mujeres estamos ocupando cuotas, pero nos falta ocupar espacios.
Seguimos viendo violencia en los espacios laborales, políticos y sociales, donde el trabajo de las mujeres, muchas veces se sigue llevando el crédito un hombre.
¿Cuántas mujeres se encuentran dando la cara por las malas praxis de un hombre? ¿O cuántas mujeres siguen esperando línea de un hombre para saber en qué sentido viene su voto? ¿Cómo va a pensar? ¿Cuál es la postura menos incómoda?
Separemos a la mujer de esta tan cansada idea de que somos parte de un equipo, de una familia, de una pareja, de una ideología… Tenemos que partir desde la idea de que las mujeres venimos ganando los espacios uno por uno, y que lejos de respetarse como tales, sigue existiendo una subordinación que se empata con las ideas de “una buena mujer”.
Pero, ¿por qué no podemos pensar distinto a nuestras familias? ¿Distinto a nuestras parejas? ¿Distinto a nuestros equipos? ¿Distinto a nuestras amistades? Cuando no hay discrepancias en los espacios es que hay alguien o algo que está dictando cuál es el pensamiento de ese espacio. La falta de intercambio de ideas expone una carencia de riqueza en el análisis de la vida, la política, la sociedad, la evolución en pocas palabras.
Asumamos que esta parte es una continuación de la sumisión de género. En donde la mujer que mejor se acopla a los roles es quien se le permite ocupar los espacios a los cuales las “incómodas” se lo ganaron, y el patriarcado “le dio permiso” para ocupar .
Pero que no sea mucho, porque así no le gusta. Que los ocupen las mas “cómodas” , las menos “rebeldes”. La reducción de las opiniones es lo mismo que la reducción de los cuerpos, la reducción de la voz… Está bien, pero poquito porque si no, te vamos a maltratar para que te hagas más invisible.
Las mujeres tenemos que ponernos en paz con ser directas, con ser ruidosas, con ser líderes, con incomodar… Es la única manera que las barreras invisibles se irán cayendo una por una.
Ahora, ¿es radical que solo apoyemos productos generados por mujeres? Claro que no, tenemos décadas y siglos únicamente escuchando el pensamiento masculino,desde ahí está la religión, las doctrinas, la política, la mirada del cine, la mirada delarte, todo… La radicalización únicamente será parte de la balanza jalando para el otrocostado, buscando que eventualmente la realidad sea más equitativa.
La siguiente vez que vayas a un concierto, a una película, a una plática, a comprar unproducto de comida, cualquier bien de consumo… consume algo hecho por una mujer ,una doctora, una fotógrafa, una poeta, una abogada, una chef, una artista… Estarás aportando a la distribución económica equitativa. Y verás que la visión será distinta.
La siguiente vez que vayas a un concierto, a una película, a una plática, a comprar un producto de comida, cualquier bien de consumo… consume algo hecho por una mujer,una doctora, una fotógrafa, una poeta, una abogada, una chef, una artista… Estarás aportando a la distribución económica equitativa. Y verás que la visión será distinta.
OCUPEMOS ESPACIOS, NO SOLO CUOTAS.
Lic. Roberta Gutierrez Cortazar
Psicologa y Abogada especialista en Derechos humanos
rgutierrezcortazar@gmail.co





