Un hombre armado abrió fuego el lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los sitios turísticos más visitados de México, dejando una mujer canadiense muerta y 13 personas heridas, entre ellas dos menores de edad.
El ataque, perpetrado en lo alto de la pirámide de la Luna, sacudió al país a apenas dos meses del inicio del Mundial de Futbol 2026, del que México es sede.
La Fiscalía de la Ciudad de México identificó al agresor como Julio César Jasso Ramírez, mexicano de 27 años, quien portaba una mochila con cartuchos y un arma blanca además del revólver con el que disparó.
Elementos policiales abrieron fuego contra él mientras corría pirámide arriba, a 43 metros de altura, en tanto los turistas trataban de descender entre las piedras. Finalmente, el agresor se quitó la vida en el sitio.
Entre los heridos figuran siete personas con heridas de bala, dos de ellas menores de 6 y 13 años, y otros seis con fracturas provocadas al huir en pánico. Todos eran visitantes extranjeros.
La zona arqueológica quedó clausurada indefinidamente tras el incidente, lo que agudiza el golpe a la imagen turística del país.
El timing del ataque es particularmente sensible. Las autoridades mexicanas llevan meses preparando la recepción de cinco millones de turistas previstos para el Mundial, con inversiones millonarias en infraestructura y el despliegue anunciado de 100,000 agentes de seguridad en estadios, hoteles y aeropuertos. Teotihuacán, a solo 44 kilómetros de Ciudad de México donde se disputarán cinco partidos, es destino obligado para la mayoría de los visitantes que arriban a la capital.





