Dormir mal la primera noche en un hotel o en una casa ajena tiene explicación científica. El llamado “efecto de la primera noche” describe la alteración del sueño cuando una persona duerme por primera vez en un entorno desconocido.
Especialistas explican que se trata de un mecanismo evolutivo. El cerebro mantiene un estado de mayor vigilancia ante un entorno nuevo, como una forma de protección ante posibles riesgos.
Recientemente, una investigación de la Universidad de Nagoya, en Japón, identificó el circuito cerebral responsable de esta respuesta en modelos animales. El estudio encontró que ciertas neuronas en la amígdala activan la producción de neurotensina, una molécula relacionada con el estado de alerta.
Los científicos señalan que este hallazgo podría abrir la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos para el insomnio y trastornos como el estrés postraumático, donde el estado de hiperalerta se mantiene de forma crónica.







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