Luego de la liberación de su hermano por una magistrada en Hidalgo del Parral, el presidente del Congreso del Estado, Guillermo Ramírez, negó cualquier tipo de tráfico de influencias y aseguró que permaneció «100% al margen» durante el proceso judicial.
Así lo declaró el legislador en entrevista con medios de comunicación, y en su mensaje recordó que él mismo es abogado y que cree profundamente en los principios de audiencia, presunción de inocencia y debido proceso.
«Si hubiera tráfico de influencias, mi hermano no hubiera sido detenido desde un principio», afirmó.
Por otra parte, Ramírez calificó al abogado Héctor Villasana como un litigante que «lejos de los tribunales, litiga en medios de comunicación», luego de que Villasana lo acusara de tráfico de influencias.
Finalmente, el diputado dijo que “cuando se fabrica y se monta un teatro jurídico, y ese teatro jurídico se cae, las marionetas salen a relucir».







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